Estaba yo en la escuela, me habia quedado media hora mas ya que fui a una clase de apoyo (Ey!... no esa clase de apoyo) y justo cuando estaba por irme del aula pasaban un grupo de chicos de 1° grado osea niños de unos 6 o 7 años.
Yo estaba con un amigo y tuve la necesidad de cumplir uno de mis sueños: cagarle la infancia a un chico... o a varios. Entonces no pude resistirme y le dije al amigo que estaba conmigo -mira como les cago la infancia- el se rió pensó que era joda pero yo fui decidido a cumplir mi sueño.
-Hola- les dije. ellos me respondieron el saludo con unas sonrisas y les dije- ¿ansiosos por que vuelva navidad?- me respondieron al unisono un gran si. Entonces les dije-¿quieren que les cuente un secreto sobre Papa Noel?- los chicos estaba muy contentos e ilusionados y yo disfrutaba cada segundo de la trolleada de mi vida. -bueno- les dije. -¿Nunca se dieron cuenta que la gente compra muchos regalos en esas fechas? ¿por que lo harían si Papa Noel hace y trae los regalos?- a los niños pusieron una cara de intriga como cuando un detective intenta resolver un caso muy difícil -¿Saben por que lo hacen?- los niños negaron con la cabeza, a lo que yo respondí -Por que ellos son los que traen los regalos!!!- les dije sonriendo y gozando mi hijaputez extrema - ¡¡¡Son sus padres, pequeños idiotas!!! ¿Por que creen que Papa Noel rara vez les trae lo que le piden- uno de ellos se creyó capaz de responder a esa pregunta - Por que tiene que hacer regalos para todo los niños y hace lo que puede- eso lo termino de decir con lagrimas en los ojos a lo que respondi - no chiquito, no es que no te traen lo que pedís por eso, es que sos pobre- los niños comenzaron a llorar y se fueron corriendo mientras alcanzaron a escuchar que les grite- ¡¡¡ Y si no están conformes con la plata que les dejo el tacaño de le raton Perez quéjense con sus padres ellos son los principales responsables de las miserias que les dejan bajo la almohada- eso hizo que los niños lloraran aun mas y yo que sea el doble de feliz.
Vi que se fueron a quejar con una profesora y salí corriendo hacia la puerta y me fui del establecimiento con una sonrisa de oreja a oreja.